Muchas veces sentimos que estábamos mucho mejor antes: ¿Será que vale la pena todo esto? A veces nuestro deseo no casa con nuestra necesidad. Podemos entender que las vivencias "negativas" no son deseables, pero si necesarias para nuestra mayor evolución. Nada es accidental, es el perfecto efecto de nuestra programación y por lo tanto, el perfecto efecto para aumentar nuestra conciencia.
Nuestra mente suele tener una perspectiva muy estrecha de las situaciones. Si lo miramos desde otro lugar más amplio y más profundo, constataremos que todo está creado por la energía y que es un esfuerzo estéril el querer arreglar las cosas fuera de nosotr@s, sino las arreglamos dentro.